En este número del boletín repasamos uno de los episodios más significativos de la última temporada del podcast La biblioteca de Julio, dedicado a un libro clave de Gabriel García Márquez conservado en la Biblioteca. A partir de este libro evocamos la amistad, literaria y personal, que unió a ambos escritores. Asimismo, destacamos las ediciones recientes de la obra de Cortázar incorporadas a la Biblioteca. |
El pasado verano concluyó la cuarta temporada de La biblioteca de Julio, compuesta por doce episodios disponibles en Canal March y en las plataformas habituales. Dirigido por Bruno Galindo, el proyecto continúa indagando en la figura de Julio Cortázar a través de los libros que marcaron su vida y su obra. |
Uno de los episodios se centra en Los funerales de la Mamá Grande, de Gabriel García Márquez, a partir del ejemplar conservado en la Biblioteca Cortázar. Se trata del único libro que el autor colombiano dedicó personalmente a Cortázar entre toda su biblioteca. Además, es la primera edición de la obra, publicada por la Universidad Veracruzana de México en 1962. |
Se trata del único libro que el autor colombiano dedicó personalmente a Cortázar entre toda su biblioteca. |
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Este libro de ocho relatos resulta particularmente revelador si se lee en perspectiva: en él se reconocen ya algunos de los motivos, tonos y procedimientos narrativos que García Márquez desarrollará plenamente en Cien años de soledad, publicada cinco años más tarde. La Biblioteca conserva, además, otros títulos fundamentales del autor, como El coronel no tiene quien le escriba (1961), La mala hora (1968) o La hojarasca (1969). |
La relación entre García Márquez y Cortázar fue algo más que un vínculo cordial entre colegas. Ambos compartieron una intensa amistad y una red de afinidades literarias y personales con otros autores centrales del llamado boom latinoamericano, como Mario Vargas Llosa o Carlos Fuentes. Sobre estas relaciones reflexiona Carlos Aguirre, coeditor de Las cartas del boom, en el episodio mencionado. A través de la correspondencia y los intercambios entre sus cuatro protagonistas, el libro ofrece una perspectiva privilegiada sobre la imbricación entre literatura y política en América Latina entre 1959 y 1975. |
Cortázar menciona a García Márquez en sus cartas en múltiples ocasiones, de forma que podemos comprobar la admiración mutua que sentían el uno por el otro. En concreto, en una carta dirigida a su amigo Paco Porrúa, el conocido editor, en agosto de 1967, Cortázar escribe: |
"En esos 5 días de calma y trabajo, leí maravillado 'Cien años de soledad' … Desde luego le voy a escribir a Gabriel (cuya doble guiñada de ojo a Fuentes y a mí, en sendos pasajes del libro, me conmovió mucho) … Qué libro increíble, Paco. En estos últimos años, no veo nada comparable a esa novela y a Paradiso de Lezama Lima en nuestras tierras … En fin, los más viejos ya nos podemos morir, hay capitán para rato"
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El guiño al que alude Cortázar aparece en el último capítulo de la novela y evoca a Rocamadour, uno de los personajes centrales de Rayuela. |
Tras la muerte de Cortázar en 1984, García Márquez recordó los años y viajes compartidos, y esa profunda amistad en un artículo publicado ese mismo año, titulado El argentino que se hizo querer de todos. Un testimonio en primera persona que confirma la afinidad humana y literaria entre dos de las voces más universales de la literatura latinoamericana.
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Nuevas ediciones recibidas
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El envío periódico de nuevas ediciones de la obra de Cortázar que realiza la Agencia Literaria Carmen Balcells, una práctica establecida por Aurora Bernárdez, su primera esposa, al donar la biblioteca personal del autor a la Fundación, continúa enriqueciendo el fondo con ejemplares que dan cuenta del permanente interés que su obra despierta en todo el mundo. |
Con este boletín hemos querido subrayar cómo los libros, las dedicatorias y las cartas permiten reconstruir no solo trayectorias individuales, sino también una historia compartida de la literatura latinoamericana. La Biblioteca Cortázar conserva esas huellas materiales y simbólicas, que siguen invitando a nuevas lecturas y conexiones.
Muchas gracias por acompañarnos en este recorrido. |
LA BIBLIOTECA PERSONAL DE CORTÁZAR
Se compone de los cerca de 4.000 títulos que el escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) tenía en su casa de la rue Martel en París, en donde falleció el 12 de febrero de 1984. Donada por su viuda, Aurora Bernárdez, a finales de 1992, se ha ido enriqueciendo con nuevas ediciones y traducciones de sus obras así como diversa bibliografía relacionada con el escritor. Desde la donación, la Fundación Juan March ha contribuido a la difusión de esta biblioteca a través de la creación de diversas colecciones digitales, documentales, podcast y ciclos de conferencias y conciertos.
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Entrada libre y gratuita. La Biblioteca / Centro de Apoyo a la Investigación está abierta solo a los investigadores e interesados en la consulta y uso de sus fondos.
Coopera con otras bibliotecas como miembro de REBIUN y de otras asociaciones especializadas (AEDOM, SEDIC, SIBMAS).
Facilita el préstamo interbibliotecario de los fondos fechados a partir de 1950, excluyendo los materiales de archivo y bibliotecas personales. |
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