Ciclo dedicado a recuperar las sonoridades del pasado mediante obras de compositores más o menos canónicos interpretadas con instrumentos de su época. Con el clarinete decimonónico y la trompa natural como protagonistas, los tres conciertos exploran timbres que fueron familiares para sus creadores, pero que hoy resultan novedosos para el oyente contemporáneo.
Nicola Boud, clarinete romántico. Anthony Romaniuk, piano histórico.
Las dos Sonatas para clarinete y piano de Brahms, acompañadas por los Tres intermezzi para piano, op. 117 y arreglos de canciones del mismo compositor.